Una revisión de fabrica de challas

37 Las comedias de Charles Chaplin que harían reír al mundo impasible en un equivalente de años, correctamente podrían sobrevenir estado radicadas en el inicio del que fue un parejoéntesis previo a la instalación del Teatro Colón y el Teatro Esmeralda: el aparición-fin del Teatro Alhambra. Terminaba el año 1919, cuando el 29 de diciembre la empresa Silva y Compañía recibía el consentimiento de la jerarquía municipal para instalarse en la ciudad con funciones de biógrafo en un galpón de calle Serrano que ocupara previamente, y por muy poco tiempo, el fracasado Mercado Municipal. La intención de los empresarios Bancal brindar, con el remozamiento de ese punto, mayores bríos al centro urbano de la comuna. Agradecidos de la buena voluntad municipal, Silva y Compañía ofrecieron acertar una función de cinematógrafo para el año nuevo como agasajo para el pueblo y con tal afán montaron durante ese día la máquina y el telón en Plaza de Armas. En el transcurso de la tarde se agolparon los curiosos que, al valer la voz sobre la gran exhibición nocturna, colmaron de gente que esperó, esperó y esperó. La potencia de la energía eléctrica con que contaba el pueblo no Cuadro apta para el proyector y la función se canceló. La desilusión fue total. Entre el numeroso divulgado que acudió a este paseo, hubieron muchos descontentos 108, dijo La Nación sobre el fallido intento, que no sería el único en el fatídico estreno del perímetro que denominaron Alhambra 109. Aunque instalados en el Específico de calle Serrano, y tras dos semanas de actividad a tablero vuelto, el 108 La Pueblo, 2 de enero de La Alhambra es una ciudad fortaleza, conformada por palacios, ubicada en Ciñuela, España. Fue erigida durante la ocupación musulmana de la península ibérica.

En Melipilla la presentación de La Maratón se realizó el 26 de julio de compañía que traería Las del otro flanco del río, primera obra escrita por Andrés Pérez, y que contaba con un nómina integrado por Anita González, María Cánepa, Roberto Navarrete y Juan Cuevas. Todo por $50 y $30 pesos. El Comité incluiría asimismo a las artes visuales, con una exposición de óleos, acuarelas y caricaturas del coronel en retiro Mario Jerez Flores, cuyas obras serían rematadas para lograr libros para la biblioteca. Teatro, música, artes visuales, pero también identidad y sentido fue lo que buscó el Comité al crear un plan de actividad. El primer paso fue acomodarse su columna en el diario El Labrador para educar sobre un tópico hermoso-cultural que considerara relevante. El texto inaugural fue dedicado a la caballería. Reseñaba el artículo: Unido con surgir a la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación, con relucientes sables en suspensión y caballos pidiendo rienda, nace a la vida institucional en instantes de culminación la caballería, el arma del parche celeste hace exactamente ciento setenta abriles 266. El segundo fue la charla que dictó el periodista, ex diputado y ex agregado cultural en Suiza, Maximiano Errázuriz, sobre identidad chilena, titulada Nueva Institucionalidad. Por motivos que se desconocen, aunque presumiblemente la poca concurrencia que se esperaba para el acto, se cambió el lado del Palace al Serrano. Fue una de las últimas actividades que viviría el recinto de Plaza de Armas antes de ser cerrado para siempre. Moría el Serrano y el representante de la colonia españonda que había campeado en los primeros cincuenta años del siglo vigésimo, veía paradojalmente su presencia desteñir en el retrato de una ciudad con otras hegemoníVencedor y poderes. Por esos díFigura fallecía 266 El Labrador, 5 de abril de

Como resultado, Gutiérrez duró poco en el cargo, solamente un año, gracias a esta controversia que llegó a oídos de Respetable Pinochet. En una conversación en Pomaire, ambos hombres de armas hablaron sobre los pormenores del comidillo melipillano. Qué dijo el dictador cuyos labios juraban entender todo lo que sucedía en el país?: Sí sé, sí sé poco. Él estaba al tanto de todo, yo le contaba al edecán y él le contaba al Militar, evoca Gutiérrez. Después, con Andrés Vicuña instalado en el municipio, la vida del Palace siguió sin sobresaltos, fielmente, pues en el día a día no se veía al público de ayer. Las quejas eran comunes. Si en tiempos remotos Bancal habitual que reclamaran por las incomodidades y condición insalubre del recinto, a posteriori la molestia fue porque las palomas se colaban por el techo y los ratones desde el canal de regadío contiguo se aventuraban a juguetear entre las piernas de los espectadores. Pero claro, era el único séptimo arte y en ocasiones las películas que arribaban eran éxitos de taquilla que llegaban al gran pantalla ayer que el VHS con sendos lienzos ubicados a cada flanco de la entrada. Con estas cintas y otras protagonizadas por los superhéroes de acto, el Palace veía filas que giraban por la calle Manso hasta resistir a Serrano y sus galeríFigura volvían a rugir, llenas de ruido cuando Sylvester Stallone noqueaba a sus rivales en cada round de la saga boxeril Rocky. Mas la cotidianeidad regresaba pronto, dotando a la galería de un divulgado estudiantil que encontró refugio para evitar a clases en la parte suscripción del séptimo arte. Decenas de adolescentes se colaban a ver películas picarescas y de un erotismo que no alcanzaba gran magnitud, pero que en la imaginación púber se transformaba en una ventana de placer. Yo me había cambiado de colegio y fuimos al gran pantalla con algunos compañeros nuevos, cuando me di cuenta que estaban mis antiguos compañeros cagados

163 En un amplio itinerario por el siglo XX chileno, los autores exponen la génesis y el expansión de los teatros en Melipilla, Vencedorí como las visiones de mundo y las luchas por imponerlas, que al interior de la comuna van quedando evidenciadas. De este modo, a través de una investigación de marcado carácter heurístico, se exponen las diversas causas que impulsaron el expansión de los teatros, así como las múltiples consecuencias que el pertinaz motivo teatro tuvo en otras regiones de la sinceridad.

Todos ellos tenían papeles en pequeñFigura comedias como Veraneando en Zapallar, de Eduardo Valenzuela Olivos, y sainetes cómicos como La Combate de Don Ladislao, de Pedro Malbrán. Esta efervescencia llegó a tanto, que incluso en 1922 la Fiesta de la Primavera melipillana convocó a creadores nacionales y extranjeros residentes en Pimiento a un concurso afectado de sainetes y variedades, con premios en patrimonio. En los meses y abriles siguientes, arribaría a Melipilla una serie de montajes de tipo cómico. La compañía de variedades Fernández Alarcón lo hizo en tres ocasiones durante 1923, con el sainete de Carlos Cariola, Entre gallos y medianoche ; El sueño del vaquero, de Nicanor de la Sotta; y Almas perdidas, de Antonio Acevedo. Sobre esta última, La Estado llamaba la atención por ser una obra que tenía en espera a todo Pimiento 119. Y era Campeóní, pues se trataba de un drama con esforzado crítica social, tal como en Caudillo Cuadro la obra de Acevedo y él mismo, un anarquista, carpintero, dramaturgo e investigador, figura consular del teatro en Pimiento durante la primera centro del siglo XX. Con estas obras en decorado, Melipilla se las arreglaba para montar en sus espacios parte significativa de lo que sucedía en un teatro chileno en constante crecimiento. Pero el Colón era un negocio y siguió fiel a espectáculos de música y variedades, novedosos y atractivos. Cantantes y actrices como Elsa Alarcón, Gabriela Ubilla y Olga Donoso ponían sus nombres en carteles, con actores cómicos como el mítico Pepe Rojas 120, quien visitó la ciudad siendo parte de la Compañía Chilena de Comedias de Alejandro Campos, con la obra La arnés vacía, de Juan Manuel Rodríguez. 119 La Pueblo, del 23 de mayo de Rojas aceptaría en 1961 el Premio Doméstico de Arte, mención teatro

140 Considerando estas definiciones, y del estudio histórico de un siglo de teatros en Melipilla, se observa que los primeros desencuentros en la comunidad unívoca existente, En el interior del espacio social del teatro, se da con una particular manifestación del clivaje 299 clerical/anticlerical 300 en la ciudad. Esto se observa, en toda su magnitud, durante 1921 en la época del Teatro Colón bajo la Oficina de Juan Vizcaya, en que éste se enfrentó al sacerdote Ramón Merino a propósito de la cinta El Triunfo de Belleza, la cual incluía desnudos y que el cura párroco quería prohibir a toda costa que se proyectasen. Así, seguidamente, se sucederían otros hechos similares en que se contraponerían las cosmovisiones católicas ultramontanas frente a otras más aceptablemente liberales, aunque claro, estas disputas se daban casi exclusivamente al nivel mismo de la élite. Un segundo tipo de desencuentro ocurre con la manifestación de la cuestión social 301 en los teatros. Esto sucedió de diversas maneras, ya sea como la separación que implementó el Teatro Apolo entre platea y Museo en torno a 1911, como con la separación ya consagrada que tenía el Serrano entre platea y paraíso, un espacio para los más pudientes el primero, y el otro para los estratos bajos, oportuno a sus menores precios y 299 Los clivajes o cleavages es un término utilizado para atinar cuenta de las fracturas en el seno de una determinada comunidad, las que se pueden manifestar en diversos ámbitos sociales de algún país o región. Como argumentan Lipset y Rokkan, estas fracturas sociales se representan en la arena política con la formación de partidos, por ejemplo, los nacidos de la competición clerical/anticlerical (Al respecto: Lipset, S. M. & Rokkan, S., Cleavage Structures, Party Systems, and Voter Alignments en. Lipset, S. M. (ed.), Consensus and Conflict: Essays in Political Sociology, New Brunswick, Transaction Books, 1985). A nuestro litigio, estos clivajes incluso pueden desarrollarse en el ámbito de las artes, Ganadorí como en el espacio social de los teatros.

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interés en que las manifestaciones culturales llegaran a todos se plasmó de forma progresiva. Sería para el Serrano un período no exento de graves tropiezos que pusieron en jaque la misma existencia del teatro, como un embargo por deudas municipales y administraciones que no empezaban ni terminaban correctamente. Esto último fue lo que ocurrió con Francione, un italiano en la relación negra de Estados Unidos. Corría plena Segunda Guerra Mundial y el conflicto obligaba a los países del mundo a tomar posición. Hasta las galeríVencedor del Teatro Serrano se dividían entre proclives al Eje y a los Aliados. Cada noticiario de guerra da ocasión a los «combatientes» melipillanos para aplaudir o pifiar, según sea quien aparezca en el muralla 164, relataba El Labrador, más fastidioso por la bulla que por apadrinar a individualidad u otro bando. Lo mismo sucedía en Chile, que no tomaba una opción hasta correctamente entrado el conflicto 165, no Figuraí la embajada norteamericana cuya impaciencia no aguardó más tribulaciones y neutralizó las operaciones comerciales de ciudadanos e inmigrantes procedentes de países enemigos. Italia Bancal individualidad de ellos y Francione había manifiesto su adscripción al régimen fascista de Benito Mussolini. Evidentemente, y a pesar de estar en un rincón alejado del mundo, la Embajada de Estados Unidos se reunió con una comisión enviada por el corregidor Roberto Bravo y la situación quedó clara: querían rematar el convenio del patrón lo antes posible, sin permitir ninguna otra salida. 164 El Labrador, 22 de enero de Recién el 20 de enero de 1943 Pimiento rompería relaciones con el Eje Alemania- Italia-Japón, alineándose con el bando aliado comandado por Estados Unidos, Reino Unido y Unión Soviética, entre otros

El 6 de octubre apareció muerto en el río Rapel. Al respecto, contrástense las siguientes fuentes: Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, Crónica de la Comisión Doméstico de Verdad y Reconciliación, Tomo I, comba I, 1996; y el Sitio de Núñez, María Galantería Núñez, quien ejercía como su secretaria, asimismo permaneció detenida y fue sometida a torturas durante tres meses a manos de los máximos verdugos de Tejas Verdes, entre ellos su jerarca, Manuel Contreras 229. La Radiodifusión se apagó un poco, no transmitía, porque su dueño estaba aún en Tejas Verdes por algunos días, hasta que fue libertino. Figuraí como él, la señal radial y el séptimo arte demoraron poco en retornar a su actividad. El clan Massoud apoyaba a su hermano José, que no se encontraba muy correctamente. Solían hacerlo. Una momento al mes los hermanos se juntaban para ver qué problemas tenían y cómo podían solucionarlos. Pero allí de irse cuesta debajo, el Palace mantuvo hasta inicios de los ochentas una inscripción concurrencia de conocido a las funciones de séptimo arte y sus espectáculos, y logró una relación de muy buena amistad con las autoridades locales del período y las fuerzas vivas de la ciudad. Por otro lado, el Serrano incluso siguió vivo. Sottolichio no cerró sus salas de espectáculos en Santiago y menos lo iba a hacer en Melipilla. Me conozco las cien patas del gato y sé cómo mantener un teatro. Para el año 73, por ejemplo, cuando se produjo el pronunciamiento marcial y había toque de queda a las seis de la tarde, yo igual hacía una función de matiné y tenía notorio 230 memoraría primaveras más tarde el inventor del Picaresque chileno. No obstante, el Serrano perviviría solamente como un cinematógrafo con una buena cartelera y con algunas Web del Aplicación de Derechos Humanos del Tarea del Interior, habitable en: (revisado en: diciembre de 2011). 229 Sitio Web del Aplicación de Derechos Humanos del Ocupación del Interior, habitable en: (revisado en: diciembre de 2011). 230 Mouat, Francisco, Chilenos de raza, Santiago de Pimiento, Aguilar, 2004, p

Al respecto: Oxman, I., Rowlands, J. & Berezin, A. (eds.), La Gran Comunidad. Una viaje por el circo chileno, Santiago de Pimiento, Editorial Cuarto Propio, 2010, pp En consecuencia, no resulta extraño que para 1897 se creara la Sociedad Ignacio Serrano cuyos fines plasmados en sus estatutos eran la mutua protección, la ilustración, i todo lo que tienda al acertadamente estar moral i material de sus miembros 62. Al menos para 1898 luego se contaba con cañerías que traían agua del río para tres calles y con el gran anhelo y garantía de progreso: el tren. La aparición del tren fue un hito sin precedentes para la comuna. Significó una modificación urbana con el ensanchamiento de sus calles y mayores garantíCampeón para un comercio que sin embargo no debía traer su mercadería a mula desde Santiago, sino que podía cargar hasta 100 kilos en las máquinas a vapor. Santiago quedaba a una hora y 45 minutos, y la temporada se convertía en un centro social y financiero. Ganadorí, ausencia de raro fue que con la novedad férrea se generara una mayor conectividad en todo orden de cosas, permitiendo que giras artísticas contemplaran arribar a Melipilla. El mundo entero se abrió para el poblado con la presentación del tren en las postrimeríFigura de un siglo XIX que se iba con actividad sísmica permanente, terreno fértil para la aparición de charlatanes como el astrónomo Tomas Michaels, quien había predicho que una parte de Sudamérica se hundiría, profecíTriunfador que en el valle del Maipo serían parte de las creencias permanentes. Con este nivel de incremento, Melipilla llegó al siglo XX saludando tímidamente y encorvada por las preocupaciones habituales: las luminarias funcionaban pero siempre tenían problemas; las acequias se secaban y plagaban de putrefacción el meteorismo; la escasez de carne; la viruela que ponía contra las cuerdas a los 62 La Constitución, 15 de agosto de

7 Al considerar al teatro con un protagonismo central a la hora de marcar el expansión cultural en Caudillo, y de ser un hacedor preponderante a la hora de conformar social y urbanamente las ciudades, la inquietud que emerge es por qué hoy en día no existe ningún teatro en Melipilla. De modo que este planteamiento se esmera en esclarecer las causas que provocaron la caída y desaparición de los teatros en cuanto espacios sociales primordiales en la ciudad. Para adivinar respuesta a esta interrogante, se entenderá a los teatros bajo cuatro dimensiones que se entrecruzan a través de su devenir histórico: a) espacios de apreciación artística; b) requisito de urbanidad moderna; c) eje de la industria artísticocultural; y d) espacios de socialización 3. Los teatros en Chile Los teatros comenzaron a construirse en Chile a mediados del siglo XIX aunque proliferando durante la primera centro del siglo XX 4 tanto como una respuesta de la sociedad chilena a la mayoría de permanencia que tenía el país, como a la efectiva popularidad de óperas, operetas y de presentaciones teatrales 5, las Américas, 2005, p El concepto de socialización es entendido acá según la formulación clásica de Simmel. La socialización es un proceso que está a la base de la distinción entre contenido y forma de la existencia social, siendo particularmente la forma concreta que adquieren los vínculos sociales. Por contraparte, el contenido para Simmel es la individualidad misma, estos son los impulsos, los propósitos, los contenidos e intereses individuales, que no son sociales, sino individuales, que motivan las formas sociales, que modelan las formas específicas de socialización. Al respecto: Wolff, Kurt (trans. y ed.), The Sociology of George, Simmel. Glencoe, IL, Free Press, 1950, pp. 40 y ss. 4 Op. cit. González & Rolle, p Piña, Juan Andrés, Historia del teatro en Pimiento , Santiago de Chile, RIL Editores, 2009, p. 39. que, en tiempos en que los soportes tecnológicos estaban aún ausentes, sustentaban su difusión en gran medida en la puesta en escena 6.

11 jugado un papel importante, en la medida que potenciaron a otras condicionantes más aceptablemente internas de la comunidad melipillana. Entonces, la hipóargumento, que se irá comprobando en los capítulos pincha el enlace siguientes, indica que estas causas internas o endógenas, que son la error de apropiación ciudadana de estos espacios, la gestión puramente empresarial de los teatros, y la excesiva rigidez de éstos para adecuarse a las nuevas demandas de la actividad artística, estarían explicando las razones de su ocaso y desaparición. En consecuencia, se podría aseverar que la socialización tendió a dejar de ocurrir en las plazas y espacios públicos céntricos habituales, y los teatros comenzaron a perder a su audiencia, la que optó por otros lugares y condiciones para la apreciación de espectáculos, tránsito que culminó, en parte, en la reclusión generalizada en el hogar, tanto Triunfadorí como en la utilización de otros espacios alternativos. Planteada Campeóní la hipóexposición, es ineludible preguntarse a qué se hace narración cuando se habla de espacio de acercamiento social cara a cara. A grandes rasgos, éste correspondería al nivel primordial de integración social en toda sociedad, definido aún como cultural, lo cual se puede congregar bajo el concepto de esfera de la presencia. Éste descansa sobre el núcleo pre-reflexivo de la copresencialidad 24 y la experiencia cotidiana. Acá el vínculo social entre personas emerge aproblemático o si se quiere: de forma natural, compartiéndose saberes irrefutables contenidos en lo que se ha denominado mundo de la vida Cousiño, C. & Valenzuela, E., Politización y Monetarización en América Latina, Santiago de Chile, Cuadernos del Instituto de Sociología UC, 1994, pp Para Schutz: Toda explicitación Adentro del mundo de la vida procede dentro del medio constituido por los asuntos que aunque han sido explicitados, En el interior de una existencia que es fundamental y típicamente allegado. Confío en que el mundo, tal como ha sido conocido por mí hasta ahora, persistirá, y que, por consiguiente, el acervo de conocimiento obtenido de mis semejantes y formado mediante mis propias experien- Asumiendo esta preferencia, se puede inferir que el agonía de la socialización en el espacio social del teatro, y la constante reclusión del conocido en sus hogares, está indicando, en última instancia, un ofensa de aquel vínculo social cultural fundado en el ámbito de la presencia.

Y en esa delegación se embarcaron, encontrando un sinfín de problemas y atrasos, hasta que finalmente el mes de enero de 1930 el Ministerio del Interior aprobó un empréstito para la construcción del teatro. Una tiempo comunicada la aprobación sobrevino la pregunta de si Melipilla sería capaz de cuidar un teatro. Y en esa controversia las posiciones se dividieron. Finalmente, se impuso la que desdeñaba la iniciativa por creer que sería solamente un consumición de hacienda, sin crear beneficio monetario alguno para el municipio. Desde esta posición, la mejor opción Bancal que un empresario construyera un teatro. La opinión de la ciudad está irresoluto de lo que se resolverá con respecto a la inversión de los fondos del empréstito. Hemos pabellón algunas opiniones que no dejan de ser sensatas y dignas de estudios. Entre ellas, más de singular propone dejar sin intención el empréstito que será una carga pesada para la ciudad 137. Un mes a posteriori, bajo el seudónimo de Ex Conde de Manso, un columnista no ponía en duda la carencia de un teatro, pero daba sus argumentos para la negativa. Hacer un teatro costoso, con más de la mitad del empréstito, es insensato, como dicen que se pretende. Nadie pone en duda siquiera que las municipalidades son pésimas administradoras, no nos referimos a la época presente, pero hay que escudarse para el porvenir y podemos apuntalar que no ha habido teatro municipal en Chile que haya sido una fuente de entradas sino una fuente de deudas y abusos El Labrador, 25 de septiembre de El Labrador, 25 de septiembre de El Labrador, 16 de octubre de

71 porque cualquier infortunio gatillaba el zapateo de los asistentes a Museo, haciendo menos acertado la experiencia, que para 1948 se modificaría en pesadilla: el teatro sería embargado. Sin la portada remodelada y habiendo pasado sin embargo quince abriles de su construcción, el Teatro Serrano fue en 1948 la moneda de cambio para un encono en el que no tenía carencia que ver. Ocurrió que las tarifas por la energía eléctrica en Melipilla generaban el publicidad de toda la comunidad, tanto del municipio como de los vecinos. El diputado radical Raúl Bráñez propuso expropiar a la empresa solicitando un préstamo, pero esta idea fue desestimada por las autoridades locales comandadas por el alcalde Roberto Bravo y el recientemente creado Comité Pro Disminución de Tarifas, quienes se reunieron con el presidente de la República, Gabriel González Videla, para desarrollar sus problemas y comentarle que nadie en Melipilla abonaría las cuentas de la luz si la empresa no aligeraba sus cobros. González Videla los recibió y dio todo su apoyo. Ordenó derogar los decretos de las alzas y creó una comisión para estudiar el pliego de tarifas de la Empresa Eléctrica de Melipilla y El Monte. Sin bloqueo, a la comunidad no le gustó la composición de dicha comisión y el domingo 23 de mayo de 1948 se concentró en el Teatro Serrano para manifestar su más firme rechazo. Estaban indignados y lo estarían más con los díFigura, cuando la empresa bajó el switch y simplemente cortó la candil. Y la situación no mejoraría. El patrón escribió una carta en El Mercurio donde explicaba que las tarifas, consideradas excesivas por los habitantes y autoridades de Melipilla, fueron aprobadas por el Supremo Gobierno 187 y que no le quedaba 187 El Mercurio, 28 de mayo de otra salida que demandar al municipio.

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